Temas interesantes

Lars Peter hansen: Premio Nobel Economía 2013.

Eugene Fama: Premio Nobel Economía 2013.

Robert J. Shiller: Premio Nobel Economía 2013.

Historia de la economía: Principales escuelas y pensadores que forjaron la ciencia económica.

Microeconomía: Definición de Microeconomía

eco-finanzas
Noticias y Destacados

Thomas Piketty, El capital en el siglo XXI Se enfoca en este libro hacia un aspecto clave del capitalismo: quienes son más ricos tienen tienen más posibilidades de...

Historia de la Reserva Federal de EEUU ¿Ha aprendido la FED de su historia? En el 2013 la FED cumplió un siglo de vida, y en su larga historia han habido quiebras ...

¿Economía China en peligro?

Sombras de dudas se ciernen sobre el gigante asiático y su desempeño económico. Los crecientes niveles de endeudamiento y la oscu...

Premio Nóbel Economía 2013: Academia Sueca Diversifica el Riesgo


La Academia Sueca otorgó el Premio Nobel de Economía, el último del año, a Eugene Fama, ...



Claude Saint-Simon

Socialistas Utópicos

(1760-1825)

Junto a Saint-Simon, otros reformadores plantearon críticas sociales en su época: Robert Owen, Charles Fourier y Pierre Joseph Proudhon se encuentran entre los más conocidos.

Este pensadores fueron llamados por Karl Marx "Socialistas Utópicos", intelectuales con enorme voluntad y no siempre demasiado criterio práctico.

Claude Henri de Rouvroy era un noble francés algo venido a menos. A pesar de su extravagancia, reveló agudas intuiciones analíticas sobre los procesos económicos y sociales.

A los 16 años viajó a Estados Unidos para combatir en la guerra de la Independencia estadounidense. A su regreso a Francia, ofreció apoyo a la Revolución, renunciando a su título nobiliario.

En su famosa Parábola ejemplificó lo que pasaría en Francia en caso de morir la "tecnocracia" y sus cincuenta primeros físicos, matemáticos, poetas, banqueros, carpinteros, músicos, literatos, etc. En total, tres mil personas. Según Saint-Simon, el país caería en un estado de inferioridad frente a las naciones de las cuales hoy es rival. En cambio, si muriera la clase política, sostenía, no pasaría nada. La pérdida del rey, duques, cardenales, obispos, jueces, ministros, consejeros, los diez mil propietarios más ricos, etc., en total treinta mil, a un país sólo le causaría pena, pero de ella no resultaría ningún mal político para el Estado, ya que sería muy fácil volver a ocupar los lugares vacantes.

El mensaje que quiso recalcar Saint-Simon es que los tecnócratas son indispensables en una nación y los políticos, prescindibles. Es por esto que propuso un parlamento industrial, una organización económica que utilizara los talentos de la elite científica e industrial.

La mayor desviación de Saint-Simon respecto del Liberalismo económico clásico fue su desconfianza en el Interés propio como guía de la organización social y su convicción de que sería sustituido por la cooperación y la identificación de los intereses de clase. Este planteamiento tendría posteriormente una gran influencia en el corporativismo.